Regresar
Fuente: http://www.zenit.org
Tijuana, México, 26 de Junio 2008
En el marco del encuentro que han sostenido las Conferencias Episcopales de
México, Estados Unidos, Centroamérica y El Caribe en esta ciudad fronteriza, que
es una de las de mayor tráfico migratorio del mundo, obispos responsables de
movilidad humana han recordado que el problema de las migraciones atañe a toda
la sociedad y, desde luego, a la Iglesia católica en su conjunto.
Durante el encuentro, el obispo auxiliar de Monterrey, monseñor Gustavo
Rodríguez Vega quien es presidente de la Comisión Episcopal de Pastoral Social
de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), subrayó que "migrantes siempre
ha habido y siempre los habrá, pero nos referimos a un problema muy concreto de
estos últimos tiempos en los que se ha recrudecido la violación de los derechos
humanos de los migrantes y de sus familias".
Estas violaciones, aclaró, no sólo se dan entre los migrantes mexicanos, sino
también entre los centroamericanos y caribeños, "que buscan escapar de sus
lugares de origen buscando una vida mejor, dirigiéndose a Estados Unidos".
"Y en ese camino corren toda clase de peligros, pero también toda clase de
vejaciones en sus derechos humanos. Eso es para nosotros motivo de gran
preocupación", enfatizó Monseñor Rodríguez Vega.
Por su parte, el Nuncio Apostólico en México, el arzobispo Christopher Pierre,
dijo que durante la reciente visita a Estados Unidos, el Papa Benedicto XVI le
dio mucha importancia a la dimensión migratoria, cuando anotó que la Iglesia
católica y la sociedad han experimentado cambios por la presencia de inmigrantes
hispanos.
"De ahí que ante una realidad la Iglesia no puede resistir a los hechos y debe
integrarlos en su visión para responder a los desafíos", indicó monseñor
Christophe Pierre.
El representante papal pidió a la comunidad católica de esta región de América,
que es mayormente católica, apoyar a los migrantes de muchas maneras, sabiendo
que la Iglesia católica no tiene todas las soluciones.
En rueda de prensa, el arzobispo de Tijuana y titular de Movilidad Humana de la
CEM, monseñor Rafael Romo Muñoz, dijo que uno de los principales problemas que
la Iglesia católica percibe en la frontera con Estados Unidos es, sin lugar a
dudas, la violación de los derechos humanos de los migrantes.
"Al estar en esta frontera con Estados Unidos se pone mucha atención al trato
que se les da a los mexicanos por parte de las autoridades norteamericanas, pero
no se le da tanta atención a cómo es el trato de los mexicanos hacia los
migrantes de Centroamérica, El Caribe y de Sudamérica, quienes sufren
terriblemente", dijo monseñor Romo Muñoz..
"Nosotros desearíamos que se mirara con más sentido humanitario a nuestros
migrantes. Ya lo hemos dicho muchas veces que se trata de gente que busca un
mejor modo de vivir; que no son de ninguna manera delincuentes. Que lo que los
impulsa es la necesidad de poder proveer a sus familias un mejor modo de vivir",
concluyó Monseñor Romo Muñoz.
Regresar