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HORA SANTA PARA EL FIN DEL AÑO
1.- ORACIÓN INICIAL
Amado Señor, te damos gracias porque nos has concedido un
año más de vida.
Te damos gracias porque
podemos ver las maravillas de tu creación y escuchar el
canto de las aves, el murmullo de los ríos, la dulce voz de
tu palabra. Gracias porque tú eres
un Dios de perdón nos comprendes, tú nos has favorecido con
tantas cosas, somos bendecidos con tu amor.
Gracias porque nos has mantenido libres de todo daño y
peligro. Ayúdanos a empezar el año que Ésta por venir con
una nueva actitud y gratitud. Déjanos hacer lo mejor que hay
en cada uno de nosotros cada día para aclarar nuestra mente
y nuestro corazón y que podamos aceptarte como nuestro
Padre. No nos dejes quejarnos por cosas que están fuera de
nuestro alcance. Y danos la mejor respuesta cuando nos
falten las fuerzas. Sabemos que cuando no podemos orar, tú
escuchas nuestro corazón.
Continúa haciéndonos instrumentos de tu paz.
Continúa bendiciéndonos para que podamos ser una
bendición para otros. Mantén nuestro corazón fuerte para
apoyar al débil. Danos tu espíritu para que podamos dar
palabras de consuelo para otros.
Te pedimos por tantos hermanos que no pueden encontrar el
camino, por quienes son juzgados y calumniado, por los que
no te
conocen íntimamente, por los que han perdido la fe en ti,
oramos por todas las familias de Margaritas y del mundo
entero para que no les falte el pan de cada día, oramos por
la paz, el amor y la felicidad en sus
hogares, que salgan de deudas y resuelvan sus necesidades;
oramos por
nuestros grupos para que no se desalienten y sepan que no
hay problema, circunstancia o situación donde Dios no se
haga presente para darnos su ayuda.
Gracias Señor por darnos tu amor y tu auxilio y protección,
Te damos
gracias porque nos has dado el don de confiar y creer en ti.
Creemos que tu cambias la gente para que podamos hacer un
mundo mejor.
Amen.
2.- CANTO:
El auxilio me viene del
Señor.
3.- ACTO PENITENCIAL
Padre bueno, con un gran dolor por tantas
fallas que tuve a lo largo de este año, como el Hijo Pródigo
me pongo ante tus plantas para pedirte perdón por todo lo
que te he ofendido con el pensamiento, con las palabras que
lastiman, con mis malas acciones y mi falta de compromiso.
Me pesa mi mala conducta y el no haber correspondido al
grande amor que me tienes. Ten compasión de mí que soy un
pobre pecador. Quiero hacer un examen sincero de mi
consciencia para reconocer todas mis culpas y pedirte
perdón. (después de cada petición contestamos perdón Señor
hemos pecado)
-
Perdón Señor porque me he alejado de ti, no me he interesado
en escuchar tu palabra, he preferido la oscuridad a tu luz,
la esclavitud del pecado a tu libertad, la tristeza del mal
a la alegría de tu gracia.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por mi falta de fe, por dudar de ti en los
momentos difíciles, por sentirme desesperado y sin saber qué
hacer ante los problemas de la vida.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por mi tibieza y mediocridad, por mi
inconstancia e irresponsabilidad, por encerrarme en mi
mismo y no mirar las necesidades de mis hermanos.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor porque a veces tengo muy baja mi autoestima, me
cuesta trabajo reconocer el valor y dignidad de mi persona y
eso me causa desaliento, ansiedad, tristeza y malhumor.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor porque me he alejado de personas que antes las
quise bien y ahora las he olvidado porque guardé en mi
corazón algún rencor o resentimiento en contra de ellas.
Todos: perdón Señor hemos pecado.
-
Perdón Señor porque no he sabido dirigir bien mis afectos y
fácilmente me dejo arrastrar por la sensualidad, frivolidad
y el desorden de mis pasiones.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por mi soberbia, por hacerle la vida difícil a
los demás, por tantas veces que entristecí el corazón de mis
hermanos.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por mi falta de sinceridad, por engañar
fácilmente a mis amigos, por tantas mentiras y calumnias y
difamaciones, por dañar la fama y el honor de mis hermanos.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por las veces que no supe aprovechar el tiempo
y fácilmente me dejé llevar de la pereza, porque no fui
suficientemente responsable en mis tareas, porque defraudé a
mi familia y no quise corresponder a todo lo que ellos
hicieron por mí.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por las veces en que no supe valorar a mis
padres porque me faltó paciencia y comprensión, porque les
hice pasar malos ratos y les cause tristeza y dolor.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por tantas injusticias cuando despojé a mi
hermano de lo que a él le pertenecía, por la falta de
solidaridad con los más pobres, por pasar de largo ante el
hermano caído.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por atropellar los derechos de los demás, por
ser indiferente y quedarme callado ante el hermano que es
explotado oprimido y maltratado.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por la falta de interés en
las tareas de nuestra parroquia, por las veces que me negué
a hacer un servicio en mi grupo, por negarme a unir la fe
con la vida, y peor todavía por poner obstáculos a la acción
de tu Santo Espíritu en mis
hermanos.
Todos: perdón Señor hemos pecado
-
Perdón Señor por no saber vivir el compromiso de mi
bautismo, por mis incoherencias y dar mal testimonio de mi
fe, por no saber seguirte hasta las últimas consecuencias.
Todos: perdón Señor perdón
-
Se deja unos minutos en silencio para pedir perdón por los
pecados personales.
4.- CANTO:
Perdónanos Señor nuestras culpas.
5.- LECTURA:
EL
MARRANO
En
el campo hay animales que son fáciles de arrear. Por ejemplo
las ovejas. Lo importante es juntar el rebaño tratando de
que las más mansas logren puntear en la dirección correcta.
Si esto se consigue, es seguro que todo el resto las
seguirá, apretándose incluso al llegar a la puerta en su
afán de entrar primero. Pero hay otros animales que no son
fáciles de arrear. Entre ellos está el marrano. Que se
caracterizan por su terquedad. Si uno quiere llevar un cerdo
para adelante, y el chancho se ha empecinado en no ir, van a
ser inútiles todos los esfuerzos por tironearlo del hocico o
por empujarlo desde atrás. En esos casos hay que recurrir a
una treta. Esta puede ser doble: colocarlo en la dirección
correcta y luego tirarle de la cola para atrás. Entonces el
animal para llevarnos la contra tirará para adelante y así
llegará al lugar donde queremos llevarlo. La cola le servirá
de timón, pero teniendo cuidado de tirarlo siempre en la
dirección contraria a la que nosotros queremos conducirlo.
La otra manera es dejarlo en libertad, y asustarlo para que
dispare. Para ello habrá que asustarlo desde el lado opuesto
a fin de que dispare hacia donde nosotros queremos que vaya.
De esta manera, creyendo huir de nosotros, marchará
justamente hacia el lugar indicado.
Conocer a los animales es una manera de conocernos a
nosotros mismo. Para eso sirven las parábolas, ya sea que
traten de animalitos o de personas. Los entendidos dicen que
este puerquito feliz tiene hábitos que lo hacen bastante
parecido al ser humano. Nos cuesta seguir el camino que
Jesús nos ha enseñado y somos tercos, preferimos seguir
nuestros propios instintos y revolcarnos en el fango de
nuestras miserias. Por eso muchas veces tiene que venir el
momento del jaloneo o de algún susto para poder reaccionar y
entrar en el camino correcto. Nos pasa igual que al hijo
pródigo que después de quedarse sin nada tuvo que buscar
trabajo como cuidador de cerdos, tenía tanta hambre que
hasta deseaba saciarse de la comida que le daban a los
cerdos pero no se lo permitían, y cuando tocó fondo, todo
sucio y mal oliente tuvo que regresar a la casa del Padre,
porque ya no le quedó de otra. Cuando el pecado llegue a
destruir tu vida no dudes en caminar en el sentido
contrario; recuerda que Dios siempre te espera con los
brazos abiertos.
Pregunta: ¿Qué nos llamó la atención de esta lectura.
6.- BIENAVENTURANZAS (se rezan a dos coros)
...Dichosos los que aun reciben el beso de su madre y los
que sin tenerla, miran las estrellas y las besan en la
frente. Infelices los vanidosos, porque en su sonrisa flota
el hipócrita vuelo del cuervo, que presume de su innoble
voz, y es incapaz de comprender que apenas grazna…
...Dichosos los maestros, porque ellos continuaran vivos en
el recuerdo de sus alumnos, y sus caricias, se repetirán
infinitamente. Infelices los que creen que el oro sirve para
algo, los que profesan la burda religión del dinero porque
son esclavos de esa riqueza y ambición mal sana, vacían sus
almas para llenar sus bolsillos...
...Dichosas las manos que abrigan un gorrión tembloroso de
frío, porque gracias a su calor habrá más trinos cuando
llegue la primavera. Infelices los envidiosos porque viven
de rodillas ante las glorias ajenas sin descubrir que el
éxito no es más que un impostor que esta de paso...
...Dichosos aquellos que ya agotados por el esfuerzo vuelcan
la mirada al cielo y se someten a la voluntad de Dios,
seguros de su justicia. Infelices los traidores, porque son
la continuación de Judas y jamás sentirán en el corazón la
dicha de tener un amigo...
...Dichosos los que lograron el triunfo y conservaron el don
de la humildad, porque podrán disfrutar verdaderamente de la
gloria. Infelices los que fueron amados y no supieron
reconocer el amor, porque son como el sediento que da la
espalda al manantial cantarino y al fin sucumbirán en la
soledad del desierto...
...Dichosos los que conservan un resto de infancia adentro
suyo porque aun guardan la magia de la inocencia en un cofre
que la maldad no podrá vulnerar. Infelices los que en el
medio de la noche más oscura dudan que el sol aparezca en el
horizonte al llegar el alba, porque ellos han renunciado al
mañana...
...Dichosos los que disfrutan las bellezas de las rosas a
pesar de sus dedos heridos por las espinas porque esos tiene
el don de perdonar. Infelices aquellos que al morir no
fueron recordados por nadie...
...Dichosos los que creen en Dios y lo sienten a su lado
porque esos se harán fuertes ante la adversidad, tendrán fe
en medio de la desesperanza y renacerán a su diestra.
Infelices los descreídos porque jamás disfrutaran del amor
ni de los pájaros ni de las flores...
...Dichosos los niños y los jóvenes porque tienen ante sí
todo el porvenir, porque son parte del hoy y dueños del
mañana y de la vida, porque podrán disfrutar de la aventura
de existir. Infelices los ciegos de espíritu, porque se han
condenado a vegetar en su propia sombra...
7.- CANTO:
Buenas nuevas a mi Pueblo
8.- LECTURA:
1ª Timoteo 6,3-12
Pregunta: ¿qué nos enseña la Palabra de Dios?
9.-
LE PEDÍ A DIOS
(lo pueden leer dos lectores alternándose en cada
punto)
· Le
pedí a Dios estar en primera fila…
El me colocó en el último lugar para que conociera la
paciencia y la humildad
· Le
pedí ser el centro del mundo…
El me enseñó que la vanidad me aparta de centro de cualquier
cosa
· Le
pedí Fama y gloria…
El me concedió sencillez y comprensión para no herir a los
demás
· Le
pedí a Dios un auto que viajara veloz…
El
me concedió un paso firme por el sendero correcto para no
atropellar los sentimientos de mis hermanos
· Le
pedí tener una mansión…
El me dio una pequeña casa llena de ternura y amor
· Le
pedí poseer dinero para tener muchos amigos…
El me concedió algo mejor: me ofreció Su amistad no a cambio
de mi dinero sino de mi sinceridad.
·
Le pedí a Dios poseer mucha belleza…
El me dio sensibilidad y belleza espiritual para que no me
sintiera más que los demás
·
Le pedí a Dios ser siempre feliz…
El me hizo conocer el dolor para que comprendiera el
sufrimiento de los demás y que en la lucha solidaria se
encuentra la verdadera felicidad.
· Le
pedí un carácter fuerte…
El me concedió un corazón sensible para que pudiera amar y
ayudar a los demás
· Le
pedí tener el mundo a mis pies…
El me hizo comprender que es mejor tener amigos en el
corazón
· Por
todo eso Dios mío…Nunca me concedas todo lo que te pido…
· Concédeme
lo que tú quieras porque eso es lo mejor para mí.
10.- CANTO:
Amar es entregarse
11.- LECTURA
Un niño de seis años estaba descalzo, temblando de frío,
parado frente a una tienda de zapatos; una señora se acercó
al niño y le dijo:
¿qué estás mirando con tanto interés en esa
vitrina?
El niño le respondió:
Le estaba pidiendo al niño Dios que en esta
navidad me diera un par de zapatos
La Señora lo tomó de la mano y entraron a la tienda, le
pidió al empleado unos calcetines para el niño, pregunto si
antes podía prestarle un recipiente con agua y una toalla.
El empleado le trajo lo que pidió. Ella llevó al niño a la
parte trasera de la tienda, le lavó los pies y se los secó;
luego le puso los calcetines y después le compró un par de
zapatos; le acarició la cabeza y le dijo:
No hay duda pequeño amigo que te sientes
feliz ahora.
Cuando ella daba la vuelta para irse; el niño le agarro la
mano y mirándola con lágrimas en los ojos le preguntó:
¿Es usted la mamá del niño Dios?
Pregunta: ¿Qué nos enseña esta historia?
12.- POR QUE JESÚS SIGUE SIENDO BUENA NOTICIA PARA NOSOTROS
(lo pueden leer dos lectores alternándose en cada
punto)
-
Porque Jesús
viene a mostrar el rostro misericordioso del Padre: que
no nos trata como merecen nuestros pecados, siempre está
dispuesto a darnos su gracia y su perdón.
-
Porque Jesús
habló con la verdad; fue voz de lo sin voz y voz contra
los que tienen demasiada voz. No se hizo fuerte con los
débiles ni débil con los fuertes. Es defensor del
oprimido y denuncia las arbitrariedades del opresor.
-
Porque Jesús
fue fiel a su misión y no le importó enfrentarse contra
los enemigos del Reino
-
Porque Jesús
era libre frente a las leyes que oprimían al pueblo:
hacía lo que no estaba permitido hacer en sábado cuando
se trataba de hacer el bien.
-
Porque Jesús
viene a traer el reino a los pobres, la tierra a los que
sufren, la alegría a los que lloran, viene a quita del
trono a los poderosos y deja en su lugar a los humildes,
a llenar de bienes a los hambrientos llena y a despide
con las manos vacías a los ricos.
-
Porque Jesús
viene a sentar en su mesa a los leprosos, prostitutas,
publicanos y a todos los excluidos por un sistema que
exigía la pureza legal.
-
Porque viene
a hacer su Reino, donde todos quepan y puedan participar
de una vida digna y abundante por encima de razas,
lenguas, culturas, religiones y naciones.
-
Porque Jesús
sigue presente en cada ser humano, especialmente en los
niños, los hambrientos, enfermos, encarcelados,
migrantes, ancianos, y en los que sufren cualquier
situación de miseria y marginación y desde allí nos hace
un llamado a ser solidarios.
-
Porque Jesús
fue condenado a muerte en el madero de una cruz por
querer destruir un sistema de muerte y hoy sigue
resucitado en cada persona que trabaja por construir un
mundo nuevo más humano y más justo.
13.- CANTO:
Aleluya
14.- LECTURA:
Evangelio según San Juan 15,1-8
15.- PETICIONES
(a cada petición contestamos: Danos, Señor, tu Espíritu
Santo).
-
para que en
todas partes (en casa, en el trabajo, en la vida social
y ciudadana) los cristianos que formamos su cuerpo, la
iglesia, aportemos un buen testimonio de justicia, de
amor y de fe.
-
para que los
que no creen en Cristo lleguen a descubrir la alegría
del Evangelio.
-
para que toda
persona, de cualquier lugar del mundo, pueda vivir con
dignidad, con confianza, con esperanza de futuro.
-
para que la
eucaristía que nos reúne todos los domingos transforme
nuestro corazón y nos llene de los mismos sentimientos
que tenía Jesús.
-
para que tu
Santo Espíritu suscite nuevas vocaciones sacerdotales
para que lleven tu mensaje de amor a todos los lugares
del mundo.
-
para que, con
la fuerza de tu espíritu, seamos misioneros dentro de
nuestro hogar, parroquia y escuela.
-
para que tu Espíritu nos empuje y anime a visitar a los
enfermos, ancianos, pobres, y a todas aquellas personas
que necesitan nuestra ayuda.
Para que el poder de tu Espíritu nos ayude a seguir luchando
en contra de: La pérdida de valores, la desintegración
familiar, falta de comunicación con los hijos, el mal
ejemplo y la falta de confianza en ti. El aumento del
Alcoholismo debido al poco interés de las autoridades para
combatirlo, a la excesiva propaganda de bebidas alcohólicas,
y a la venta clandestina. El incremento de las enfermedades
y la insuficiencia de la atención a la salud. La inseguridad
pública, la impunidad y la violencia que impera en nuestra
sociedad. El éxodo de tantos jóvenes que por falta de
oportunidades de trabajo o estudio abandonas su tierra para
buscar su sobrevivencia. Las nuevas leyes que legalizan el
aborto y la eutanasia (muerte de ancianos sin dolor).
Padre bendice nuestra casa, para que sea el hogar del amor y
la paz, la puerta abierta como dos brazos extendidos que dan
la bienvenida a mis invitados, las ventanas que dejan entrar
el sol a raudales cada mañana, y por donde se asoman las
estrellas del firmamento, que son luces de esperanza para la
humanidad, los muros que nos defienden del viento, del frío,
del calor, y que son nuestros amigos en las horas que
pasamos en la casa, nuestra mesa, y los sitios de trabajo
diario para que nos ayudes, y el lugar de reposo para que
nos guardes del peligro, el techo que cobija los afanes de
hoy, y los sueños de mañana y que guarda para siempre entre
los vivos, la memoria sagrada de los que se han ido al
cielo, la madre, la fuerza, y el aliento..... el padre, y
que sean benditos los hijos, luz de esperanza, y de sueños
futuros. bendice, los sentimientos, las ternuras, el amor,
los anhelos que florecerán en nuestras vidas cotidianas,
nuestros pensamientos para que siempre sean puros, y las
palabras para que sean rectas, y que nuestros actos en la
tierra nos conduzcan a ti, nuestras horas de paz y de
silencio, para que fortalezcamos juntos nuestro espíritu, y
este nos lleve puros hacia ti, nuestros dolores más
profundos, y nuestras alegrías porque son el corazón de la
familia.
16.- OFRENDA
Amigo Jesús, aquí estamos en tu presencia, para ofrecerte
los frutos de este año 2009: en primer lugar te ofrecemos
los trabajos y fatigas de cada día, el quehacer cotidiano en
el hogar, en el taller, en el negocio, en el trabajo manual,
en la escuela, queremos ofrecerte también los compromisos
que hemos tomado en nuestro grupo, Te ofrecemos el
compromiso silencioso de tantos hermanos que se han
integrado a nuestra parroquia y nos apoyan de muchas
maneras. Esta es nuestra pequeña ofrenda para darte honor y
gloria, porque tú eres nuestro Dios; nosotros somos tus
siervos y solo hicimos lo que nos tocaba hacer. Bendito y
alabado seas por siempre mi Señor.
17.- CANTO:
Aquí ante tu altar Señor
18.- ORACIÓN DEL PADRE NUESTRO
19.- BENDICIÓN
(a cada bendición contestamos: Bendícenos, Señor)
·
¡Dios mío!, bendice mi casa, para que sea el hogar del amor
y la paz.
Bendice, la puerta abierta como dos brazos extendidos que
dan la bienvenida a mis invitados.
·
Bendice, las ventanas que dejan entrar el sol a raudales
cada mañana, y por donde se asoman las estrellas del
firmamento, que son luces de esperanza para la humanidad.
·
Bendice, los muros que nos defienden del viento, del frío,
del calor, y que son nuestros amigos en las horas que
pasamos en la casa.
·
Bendice, nuestra mesa, y los sitios de trabajo diario para
que nos ayudes, y el lugar de reposo para que nos guardes
del peligro.
·
Bendice, el techo que cobija los afanes de hoy, y los sueños
de mañana, y que guarda para siempre entre los vivos, la
memoria sagrada de los que se han ido al cielo.
·
Bendice, la luz de la casa, la madre, la fuerza, y el
aliento..... el padre, y que sean benditos los hijos, luz de
esperanza, y de sueños futuros.
·
Bendice, los sentimientos, las ternuras, el amor, los
anhelos que florecerán en nuestras vidas cotidianas.
·
Bendice, nuestros pensamientos para que siempre sean puros,
y las palabras para que sean rectas, y que nuestros actos en
la tierra nos conduzcan a TÍ.
·
Bendice nuestras horas de paz y de silencio, para que
fortalezcamos juntos nuestro espíritu, y este nos lleve
puros hacia TÍ.
·
Bendice, nuestros dolores más profundos, y nuestras alegrías
porque son el corazón de la familia.
20.- ORACIÓN FINAL:
Señor, gracias por tu presencia en esta Hora Santa, porque
nos permitiste vivir un año más de vida. Quédate siempre con
nosotros en nuestra casa, en nuestra iglesia, en nuestra
ciudad, en nuestro estado, en nuestro país. Te lo pedimos
por tu hijo amado Jesucristo nuestro Señor
21.- CANTO FINAL:
Hoy Señor te damos gracias.
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